Oh las veces que París/ o cualquier
ciudad del
mundo/ fue tu
cuello./
¿Qué querés que haga?/ está en mi naturaleza/ de
vampiro/ vos
nunca
dejes de
morderme.


E. Rodrígez


PARA LEER EN FORMA INTERROGATIVA

Has visto,
verdaderamente has visto
la nieve, los astros, los pasos afelpados de la brisa...

Has tocado,
de verdad has tocado
el plato, el pan, la cara de esa mujer que tanto amás...

Has vivido
como un golpe en la frente,
el instante, el jadeo, la caída, la fuga...

Has sabido
con cada poro de la piel sabido
que tus ojos, tus manos, tu sexo, tu blando corazón,

había que tirarlos
había que llorarlos
había que inventarlos otra vez.


Julio Cortázar

viernes, 16 de julio de 2010

NORA DANZA

Yo no sé que tanto deseo esta soledad, de un solo cuerpo y desenlace. Si al final me enciendo un pucho, algo así como la combustión de algo que necesito ver ceniza y poder manipular.

Exactamente cuál es el oasis de ambiente perfecto para un hombre solo no lo sé. Insisto en que mi urgencia fue denunciada inmediata y aseguro palpable, se pintaba en el pecho una especie de mesa de café con vista a la ventana… inevitable la seducción que eso me implica.
No me consideren narcisista tampoco, ya que es casualidad de cada segundo que se mide con ánimo de atrapar al tiempo, que esta cita con mi encuentro a solas salga bien o mal, términos infinitos de charlas y chistes, un bar privado digamos.
El bien y el mal en mí tienen definición aleatoria.



(Silencio de la tinta).



Asociación y pensamiento de lo sucedido sin palabra:

“Nora comienza a danzar, dando vueltas y vueltas bajo la lluvia,
mi cuerpo se relaja a la melodía final.
veo colores, puedo ver los colores…

¿Será auténtico este lugar?”


Apago el cigarro y la vista del lugar se asienta, amanece de montaña la neblina de esta ciudad, de este cuarto.
La cabeza nunca para, eso ya es un silogismo estructural, pero bueno… si hasta parece intelectual esta pena.
Pena o simple energía que recorre hoy su curso con tormenta de azar, manchas de pintura espesa y brillante.

Siento que estoy dejando pasar un dolor con mucho peso, un amor de alto vuelo. Lo tengo que dejar, es bueno. Me trasmite libertad no tenerte que pensar con categoría. Sí debo confesar que tienes tu pieza de recuerdo y recreación, solo por un vicio tosco del amor, estás en frasquitos de aromas y cosquillas… es lindo recorrerte sólo así.

De lo otro que se ocupe otro. Es fácil llamarte, pero mi bienvenida te espero distinta y te fuiste nueva.
Curioso mi cuadro de situación hoy.

Me cité conmigo y mi soledad:
- Hola. Te presento a mis pensamientos… Este encuentro
va a ser interesante-.

E.B.

1 comentario:

  1. Elizabeth, es lo que sucede sin palabras, quizas una danza para Nora, un movimiento autentico que se llame soledad,son tus pensamientos?Cariños
    “Nora comienza a danzar, dando vueltas y vueltas bajo la lluvia,
    mi cuerpo se relaja a la melodía final.
    veo colores, puedo ver los colores…

    ¿Será auténtico este lugar?”

    ResponderEliminar

El que hable que tire la primera piedra, jajaja. Comenten libremente lo que se les plazca.