Oh las veces que París/ o cualquier
ciudad del
mundo/ fue tu
cuello./
¿Qué querés que haga?/ está en mi naturaleza/ de
vampiro/ vos
nunca
dejes de
morderme.


E. Rodrígez


PARA LEER EN FORMA INTERROGATIVA

Has visto,
verdaderamente has visto
la nieve, los astros, los pasos afelpados de la brisa...

Has tocado,
de verdad has tocado
el plato, el pan, la cara de esa mujer que tanto amás...

Has vivido
como un golpe en la frente,
el instante, el jadeo, la caída, la fuga...

Has sabido
con cada poro de la piel sabido
que tus ojos, tus manos, tu sexo, tu blando corazón,

había que tirarlos
había que llorarlos
había que inventarlos otra vez.


Julio Cortázar

jueves, 2 de febrero de 2012

hedonismo necesario

Dale anímate. Toma la palabra de nuevo. 

Arráncame estas pieles,
muéstrame quién era,
cómo era,
qué era.

Anímate alma, es tiempo de entender las trampas mismas que ambas pactamos ser.

Dale Palabra, formame de nuevo, contenete en un espacio que nos sea propio, pinchame los dedos de cosas mías, sólo mías...

Dale vos,
ese sueño, el de ayer;
esa caricia, la de mañana.
No nos nombremos, no ahora.

Espero gustarme mientras me busco.
Eso sí, te quiero besar... qué miedo si a vos te pasa parecido.
Qué ganas...

Igual no me lo digas.
No aún.


       (el tiempo en su tic tac, en la esperanza de saber que su avance alivia. Se deja volar. Me deja soltarte.
Como colador de normalidades.
Se te extraña tanto todavía...)


E.B.