Oh las veces que París/ o cualquier
ciudad del
mundo/ fue tu
cuello./
¿Qué querés que haga?/ está en mi naturaleza/ de
vampiro/ vos
nunca
dejes de
morderme.


E. Rodrígez


PARA LEER EN FORMA INTERROGATIVA

Has visto,
verdaderamente has visto
la nieve, los astros, los pasos afelpados de la brisa...

Has tocado,
de verdad has tocado
el plato, el pan, la cara de esa mujer que tanto amás...

Has vivido
como un golpe en la frente,
el instante, el jadeo, la caída, la fuga...

Has sabido
con cada poro de la piel sabido
que tus ojos, tus manos, tu sexo, tu blando corazón,

había que tirarlos
había que llorarlos
había que inventarlos otra vez.


Julio Cortázar

viernes, 22 de julio de 2011

Distancia


La velocidad de la vida, la energía de la muerte, los decibeles de la piel.
Las palabras dicen, siguen la ley del discurso, violan impulsos. Burlan al escalofrío,  agreden a los ojos salados, escupen la ansiedad del pecho humano.
Y a mí qué. Estoy hecha de palabra y de cuerpo.

Entiendo la diferencia, de veras que la veo. La siento. La verifico.
Nunca te imaginaste esto, por eso jamás avanzarías más.
Tal vez  no me borrarías… tal vez yo si…

Procesos del cuerpo son espacios múltiples al poder decirlo…

Hay tiempos distintos aunque paralelos… todos los minutos de nuestras vidas transcurren entre paralelismos de otros.

¿Cómo supero esta terrible coherencia de distancia y piel?


E.B.