Oh las veces que París/ o cualquier
ciudad del
mundo/ fue tu
cuello./
¿Qué querés que haga?/ está en mi naturaleza/ de
vampiro/ vos
nunca
dejes de
morderme.


E. Rodrígez


PARA LEER EN FORMA INTERROGATIVA

Has visto,
verdaderamente has visto
la nieve, los astros, los pasos afelpados de la brisa...

Has tocado,
de verdad has tocado
el plato, el pan, la cara de esa mujer que tanto amás...

Has vivido
como un golpe en la frente,
el instante, el jadeo, la caída, la fuga...

Has sabido
con cada poro de la piel sabido
que tus ojos, tus manos, tu sexo, tu blando corazón,

había que tirarlos
había que llorarlos
había que inventarlos otra vez.


Julio Cortázar

martes, 4 de diciembre de 2012

Cadaver exquisito



Atrás de las palabras, está tu mirada. Mirada de ojos brillosos y mueca de costado, así como tratando de ocultar algo.
No puedo dormir por culpa de tus palabras, lo de la memoria del cuerpo, lo de ella.

Ella... y la luna la ilumina como si fuera el único ser en la noche.
Estas dos noches, estas discordias se unen.
Toda noche despierta de su amanecer.

(Liza - E.B)

viernes, 23 de noviembre de 2012

La primera v e z


Mi cárcel es persistir en la primera vez, primer página, primer mirada.

La primera vez que leí Rayuela... Era una montaña rusa, unas ganas terribles de estar todo el tiempo encima del libro, masticándolo, deseándolo conocer más y más, pero mientras más llegaba su final empezaba a frenarme... lo inevitable: el final de las cosas-

La primera vez que te ví, que nos acercamos, que nos besamos. Pasar todo el día tiradas una arriba de la otra. Sentir la plenitud de los cuerpos y las almas y la mente y después, ver el sol caer por la misma ventana que lo vi llegar. Pensar.. empezar a pensar. Irse. ¿Volver?
Empezar a pensar. Los símbolos se te echan encima. Descocen sensaciones y las vuelven a coser todas juntas en significaciones. Esto se ata con aquella sonrisa cómplice. Ese beso de mariposas en la panza anda estorbando al miedo del amor. (Anulemoslo por ahora).
Empieza el tetris... Acá. Allá. En ningún lugar. En todos.
(O hacete cargo y salí corriendo por la puerta.)

Me fui.
A Rayuela la terminé una tarde de septiembre. Quedé llorando. ¿Qué podría venir mejor después de eso?

Mi problema son las constelaciones que insisto en alinearlas. Ya lo están... ya lo están.
Descontrolarse, parar. 
Vivir, oler, acariciar por segundo, por lengua, por letras.


E.B.

jueves, 22 de noviembre de 2012

SINCERICIDIO LITERARIO


Y entonces... el temblor de tu intrépida luz.
La memoria de los cuerpos es inquebrantable. Voraz. No duda.

¿Por qué el “más”? La sensación de crecer en pecho, en ansia, en amor.
La negación de sentirte.
La sensación al hacerlo.
Una plenitud negativizada en todo y nada. El ansia exacta de querer derribar uno a uno tus párpados, luna de pieles.
Demasiada barulla entre nuestras palabras... nuestros cuerpos quedan por debajo besándose entre distancias y cigarros mal apagados.

No se qué hacer con vos.



E.B.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

YA


Acción.

¿Volveré a lo surrealista? ¿Dónde está aquella “teoría”, aquello... el pasado, lo lejano..
¿La lejana dónde está?
(Despabílate amor...)

Entonces doy vuelta la cara, uso el otro plano, miro adelante, dibujo un punto de contacto imaginario y corro. Corro fuerte, no se qué pasa mientras. Yo sólo se que después viene lo mejor, el ahora no es nada, puente puente puente. Sigo corriendo, cada vez más... hasta que mi corazón se exalta, mi cuerpo suda, mi mente va y va y va.
Puf.
¿A dónde voy? ¿Qué es lo que deseo tanto en el futuro que no esté ahora en mi presente? ¿Qué ansío tanto que aún no existe y niego estos pies parados en este piso, y no otro?
No otro.
(Buen día amor,
aquí y ahora amor,
mañana no.)


¿Qué pasa? Ahora, ya, mientras respiro y vivo. Mientras me comporto en estructuras temperamentales. Mientras me compongo como tema del día. Mientras pierdo y gano formas de mí...
Los planos de los costados, las meditaciones de los instantes que me reconocen en este momento. Lo que soy, no lo que fuí, no lo que seré. Lo que quiero verme hoy, en el espejo, en tu reflejo.

(Te beso amor. Ahora.)


E.B.


martes, 14 de agosto de 2012

"La dicha no es una cosa alegre"


A veces te siento adentro mío, encuentro sinrazones, descargas sin palabras que se entiendan, ojos idos, cristalizados.
De todas formas naces afuera, en un golpe de la vida, en una equivocación de segundos, en un perro azul (que de veras veo azul) pero que el mundo de los demás insiste (¿o consiste?) en que sea marrón, o negro, o blanco, o gris. Pero no azul.
Me encuentro con vos, conmigo, con amigos y desconocidos, con mi antiguo amor y con el nuevo; y a veces no te entiendo, no puedo contenerte, explicarte desde mi lenguaje gastado y memorizado.

No se lo que sentís... o tal vez sí y no lo quiera saber.
A veces deseo sacarte de ahí (¿o sacarme a mí de acá?)...

¿Qué es la locura? ¿Cómo sucede en ese lugar tan lejano y familiar a la vez? ¿Cómo empieza por mis dedos que se duermen, pasa por mi pecho que se aturde y termina en mis piernas que bailan tambaleando?
¿Quién soy yo ahí? ¿quién pensás ser vos conmigo?

Realidad. Mundo. Viento.
Dolor. Ignorancia. Pobreza – extrema.
Abandono. Amor. Traición – letal.
Abrazo – dame – un.

¿Por qué jugaste así?, moviste las piezas tan mal, te echo la culpa de este dolor a vos mujer... sin embargo el jaque mate no es concepto surrealista.
Además...
levanté la vista del tablero
y había
            un
                   espejo. 


E.B.


 

jueves, 19 de julio de 2012

ZAMBA



Revolución:
de vos en mí,
de mí en mí.

Esto de escuchar la piel,
de tocar tus oídos con mis ojos hambrientos.

El problema no es dice Silvio...
Tantas cosas son en realidad un enojo no explorado.
Tantas noches me pasaré de ahora en más repasando tu sangre apretándome, tus brazos llorándome, tus pestañas cerrando la posibilidad de insistirte.

Tantos días caminaré mis ansiedades.
Me declaro cobarde. Me escupo nostálgica, te enveneno de palabras porque no me sale el cuerpo de nuevo.
¿Regalarte mi euforia por vivir?
¿Cegarme en tu carozo de luna?

No sé cómo caminar este camino. Alguien me dijo que vos ya andabas por otro... y eso no se olvida. Alguien dibujo su futuro en tus manos... y eso... todos esos mundos posibles conviven juntos, casi diría sin muchos disturbios entre ellos.
La confusión puede ser desesperante para el sujeto pero nunca para el objeto. El objeto se vuelve calmo, llano, infinito...

Entonces si yo te pregunto por qué tu mirada se desvía...
Entonces si presiento que tus ojos se terminan, que el sentimiento confronta, que esto no es idea mía.

Falta mucho... Dijeron 50 años.
Me falta mucho, aún no se si se trata de orgullo.


E.B.

lunes, 2 de julio de 2012

La ciudad de los espejos







Tengo el pecho lleno de movimiento.

De repente apareció una fotografía vieja... pero intacta. Acaricié una imagen que creí nunca volver a recordar.
La ciudad de los espejos... donde todo era un mismo reflejo.

No puedo volver al pez, ni a la silla ni a la taza de colores del jardín.

Pesadez de las palabras... no salen de mi boca, solo de mis manos.
Amargura por volver a repetir mi hábito con vos, oxidado... pensé.
                                                                                                                  (Y me equivoqué.)

La mujer sin palabra sigue hablándome. Contesta a mis argumentos aunque nunca vaya a pedirmelos. (desde el pecho, pero sin piel.)

Te siento terriblemente en el pecho,
          pero
      sin
 piel
                                           (El tuyo... ¿qué sentirá?)

Quiero tus manos, no las manos.
Quiero tu nariz, no el engaño de otras narices.
Quiero tu cuello y tus besos. Y en eso me he vuelto innegociable.


E.B.

sábado, 17 de marzo de 2012


Encerrada en una cajita...
De cristal...

Con sonrisas viejas
de una cama.

En una habitación pintada y escrita, (mías de vos)
de una casa, (por sus manos)

en un barrio... (con una moto ladrando desde afuera)
                          que ya no se dibujaron más- (por suerte la moto, tristeza tus manos)


Escuchando mujeres que me llevan a tus mujeres,
una princesita, una perra juguetona,
(tus manos de nuevo),
                                                                   cebando un mate
                                                                   cambiandote para ir a trabajar.

Rutinas dulces e infinitas. Encontrar lo dulce en lo infinito es lo que más te agradezco. El adiós inesperado es lo que más me cuesta amar.


Encerrada en la cajita. Ahí te guardo, o al menos te invento.

Ya no te recuerdo.
            O sí.
Pero nunca llegué a saber quién eras realmente...
            O tal vez sí.

demasiado ví
lo que
no
llegarías
a
lamer...


E.B.

jueves, 2 de febrero de 2012

hedonismo necesario

Dale anímate. Toma la palabra de nuevo. 

Arráncame estas pieles,
muéstrame quién era,
cómo era,
qué era.

Anímate alma, es tiempo de entender las trampas mismas que ambas pactamos ser.

Dale Palabra, formame de nuevo, contenete en un espacio que nos sea propio, pinchame los dedos de cosas mías, sólo mías...

Dale vos,
ese sueño, el de ayer;
esa caricia, la de mañana.
No nos nombremos, no ahora.

Espero gustarme mientras me busco.
Eso sí, te quiero besar... qué miedo si a vos te pasa parecido.
Qué ganas...

Igual no me lo digas.
No aún.


       (el tiempo en su tic tac, en la esperanza de saber que su avance alivia. Se deja volar. Me deja soltarte.
Como colador de normalidades.
Se te extraña tanto todavía...)


E.B.

martes, 17 de enero de 2012

Te estoy viendo parado, ojos marrones exaltados de tanta nada, porque al final es nada. Te percibo tan preocupado de existencia que me da… nostalgia.

Si me libero y nunca paro te diría que tanta palabra puede alterar tus sueños. Te diría que te desvivas por no controlar tu bestialidad y además, porque creo que este momento me eriza el cuerpo,

                                                                        Y de hecho lo hace.

 Si venís, venís. Pero qué gran engaño esto de pensar. Qué gran engaño esto de escribir, de crear significaciones.

No se puede con el discurso. Mi pelea con las palabras proviene de la exacta y estratégica verdad, de no poder vencerla.

¡Bienvenido sea tu discurso! Yo, prefiero no tenerlo, DECIDO no elegir.

 Pero me duele el alma… escucho un bandoneón y me duele el alma. ¿Alguien puede justificar tal aberración? ¿Alguien me dice qué sustancia/relación tiene un bandoneón?

¿Alguien osa interpretar este papel?

 

Escuchame.
Este mareo de sensaciones que mi cabeza invita es mentira, es creado, es buscado.

Mirame… interpretá, pero no lo creas.
Percibí, pero no memorices.
Besame, pero no lo recuerdes.

Si de algo se trata esta madrugada es de tu piel irreconocible y de esas palabras que tantas mentiras se divierten interpretando.

Buscame, pero no te guíes de nada.
Encontrame, pero no me avises.
Último viento, las persianas se deben cerrar, la locura debe dormir, las mentes deben ser inteligentes, esto debe acabar.  

Lo adecuado sería destruirnos, pero naturalmente mi raciocinio no lo permitiría. Tu voz puede elevarme, pero no, lo adecuado es destruirte.

Lo moral es clasificarte… al no existir tal posibilidad debo despedirme.
Esto es arte por arte. Esto es post-modernidad.
Esto es pensar que me desgasto.
Sin embargo…

el límite es lo que dirige esta pluma.

El límite soy yo.
Nuestro límite existirá cuando
ni vos ni yo tengamos PODER

poder de ansias
poder de excusas
poder de poder

 el límite es nuestra no-existencia.
 

                                                                             ¿Te animás a besarme los pies esta madrugada?

E.B.